El arte de Art

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Un requisito para que un artista pueda crear una obra memorable, es ser honesto con sí mismo, más allá de su ego y extravagancias, un artista por medio de su obra, plasma sus emociones, sus experiencias. A través de su trabajo, nos permite ver cada una de sus cicatrices, desnudando el alma de una forma que no cualquiera podría lograr. O todo eso es lo que nos han hecho creer.

Un ejemplo de esto es Smack Up, el onceavo álbum del saxofonista californiano Art Pepper. Penúltimo disco que publicó antes de caer preso por segunda vez, ya que su dependencia a la heroína constantemente lo metía en problemas, haciéndolo pasar 15 años de los 56 que vivió en prisión. En este álbum, Smack Up de 1960, Art Pepper nos da una demostración del hard bop que se gestaba en el jazz de la costa oeste, pero también quizá una muestra del arte del engaño, el arte de Art Pepper, de la mano de Jackie Sheldon en la trompeta, nos dejan claro que los blancos sí saben saltar, (referencia cinematográfica).

Todo comienza con un uptempo, el saxo y trompeta al unísono presentando el tema, Smack Up, a diferencia de otros quintetos de la época, ellos no buscan emular una orquesta o big bang, no les interesa sonar gigante, ya con esto logran darnos un breviario de lo que nos espera. También en esta primera exposición, podemos apreciar una conversación entre la trompeta y el saxo a modo de pregunta, respuesta, pregunta, respuesta, para después, Art en el Sax, pasar con Frank Butler en la batería y también cuestionarlo musicalmente hablando. Después pasamos a Las Cuevas de Mario. Un tema un tanto simple, tiene lo suyo, aunque no es nada sorprendente. Casualmente es la única pieza en el disco de la autoría de Art Pepper. Allegados a este mencionaban que lo suyo era componer baladas y tiene sentido, Pepper siempre tuvo fama de rompecorazones, aunque todas sus relaciones fueron problemáticas, y en una etapa de su vida con un gran desenfreno sexual, (también era un pervertido). ¿En verdad los artistas desnudan el alma?. Ya para la mitad de la obra llega Bit of Basie, una vez más un uptempo en el que también podemos escuchar una conversación entre el sax y la batería, también es uno de los 2 temas en los que podemos apreciar un solo de contrabajo, breve, pero haciendo acto de presencia. En How can you lose, nos dan una sensación blusera por momentos, esto reforzado por los solos de trompeta y piano. En Maybe next year, se pone interesante, una balada protagonizada prácticamente por Art Pepper, construyendo un solo a partir del tema y redundando un poco en éste, únicamente el piano se atreve brevemente a llamar la atención en un solo corto pero emotivo. Cerramos con Tears Inside, una pieza en la que se despiden soleando todos menos la batería, pero aunque no lo hace, deja muy clara su presencia, sobre todo en un contrapunto que tiene el saxo y la trompeta ya para salir.

Podemos decir que es un disco bueno, con algunos detalles, los solos de Pepper en el sax, beboperos por momentos, un tanto extraños, como fuera de lugar, pero claramente a propósito, no por nada es considerado el mejor sax alto del jazz, después de Charlie Parker claro, con un buen uso de riffs, y sobre todo del staccato, ya sabes, notas cortas muy puntuales. Jack Sheldon, con un excelente lenguaje, pero un sonido un tanto opaco a comparación de otros de

sus trabajos. Mientras que Pete Jolly, impecable en el piano, solos, virtuosos, emotivos cuando es necesario, al igual que discretos y por lo regular, tomando la iniciativa del interplay, interacción con el resto de la banda a la hora de improvisar, por momentos dando la impresión de que él está a cargo del ensamble, pero en contraste, aunque la base es sólida, Jimmy Bond y Frank Butler, contrabajo y batería respectivamente, por momentos pueden sonar un tanto monótonos, como una pista, pero ojo, eso no les quita el mérito, no son virtuosos, pero saben lo que hacen.

En general está bien, pero volviendo al punto, ¿qué tan necesaria es la honestidad en el trabajo de un artista? Art Pepper era un excelente músico, con detalles como todos, pero no parece que en su trabajo reflejara su depravación sexual, su homofobia, su racismo, las ganas que tenía de asesinar, como alguna vez expresó, el hecho de que violara una mujer cuando estaba en el ejército, es obvio que como artista se necesita tener algo que decir, y recursos para hacerlo, también es cierto que al abrirnos no podemos esconder nada. ¿O sí? ¿Art Pepper habría logrado engañar al arte, habrá logrado engañar a todos sus oyentes?

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