Por Christian Alanís Contreras, fundadora de múPSIca | Salud Mental en la Música.
«Es necesario aprender a navegar en un océano de incertidumbre a través de archipiélagos de certeza».
Edgar Morin
En el mundo de la música, donde se premia la precisión, el virtuosismo y la excelencia, la búsqueda de la perfección puede convertirse fácilmente en una carga que afecta la salud mental y el disfrute artístico. En contextos educativos y artísticos, el arte se expone, se evalúa y se compara, lo que intensifica la sensación de inadecuación y puede generar una exigencia crónica que derive en ansiedad, frustración y hasta depresión.
En este panorama, el docente emerge como un pilar fundamental, cuya influencia va mucho más allá de la enseñanza técnica o curricular, impactando directamente en el bienestar emocional y la salud mental de sus estudiantes.
El docente como guía y mediador afectivo
El papel del docente en el contexto actual es el de ser un guía y un mediador, acompañando a los estudiantes en la construcción de conocimiento. Es crucial que el docente adopte un modelo constructivista donde tanto el estudiante como él mismo tengan un papel activo.
Sin embargo, para los estudiantes de música, cuya práctica expone su emoción, historia e identidad, la forma en que el profesor establece la interacción es vital. La relación alumno-docente debe ir más allá de lo meramente pedagógico. Los estudios demuestran que la interacción involucra procesos motivacionales y elementos como emociones, sentimientos y la autoestima.
Para que este proceso sea sano, se necesita:
• Flexibilidad y tacto pedagógico: El docente debe poseer tacto pedagógico, definido como la habilidad de saber interpretar los pensamientos, deseos y sentimientos interiores del estudiante. La necesidad de flexibilizar la práctica docente permite establecer una interacción afectiva, proporcionando mayor afecto, seguridad y comprensión a los alumnos.
• Vínculos sanos: La interacción debe basarse en el respeto, la confianza y la aceptación, evitando el autoritarismo o el abuso de poder. Esto es especialmente importante, ya que los modelos educativos estrictos o poco compasivos son factores que alimentan la necesidad nociva de ser «perfecto» en los estudiantes.
• Comunidad de aprendizaje horizontal: El docente debe percibir su rol en una comunidad de aprendizaje más horizontal, donde todos pueden dar y recibir. La comunicación y la cooperación son pilares básicos para el progreso del proceso enseñanza-aprendizaje y para que el alumno desarrolle un sentido crítico y reflexivo en un marco de convivencia armónico.
Inteligencia emocional: La herramienta docente clave
La capacidad del docente para gestionar sus emociones y las de sus alumnos (inteligencia emocional) es fundamental. Los profesores con un alto grado de inteligencia emocional son más empáticos, más positivos, tienen mejores relaciones con los alumnos y manifiestan mayor satisfacción laboral. La empatía y el apoyo de los docentes son predictores del nivel de motivación de los estudiantes y de su intención de abandonar los estudios.
Es importante destacar que las emociones que manifiestan los docentes generan cambios de comportamiento en los estudiantes que inciden en el aprendizaje.
Desde múPSIca, el foco está en que los profesores puedan:
1. Promover la autocompasión: Fomentar que el estudiante se hable a sí mismo de forma amorosa cuando se equivoca. Los errores deben ser reencuadrados; no son fracasos, sino parte del camino, y la música no se vive solo desde la técnica, sino desde la experiencia.
2. Mitigar la crítica destructiva: Reconocer que experiencias pasadas de crítica destructiva o el miedo al juicio son raíces de la inseguridad artística. El docente puede ayudar a crear redes de apoyo donde se pueda compartir sin miedo a la burla.
3. Fomentar el bienestar: Capacitar al docente en habilidades como la regulación emocional y el aprendizaje socioemocional (SEL) no solo mejora la salud mental y emocional del propio profesor, sino que le permite crear vínculos sanos y positivos con los estudiantes.
El clima motivacional que los profesores crean en el aula es lo que permite a los alumnos saber qué es lo importante y cómo deben actuar. En este sentido, el docente tiene la misión de percibir a cada alumno desde sus particularidades, partiendo de su diversidad para desarrollar el máximo de su potencial.
Preguntas para la reflexión docente
Si eres maestro o maestra en el ámbito musical, te dejamos algunos cuestionamientos inspirados en la reflexión interna que promovemos:
- ¿Qué tipo de clima motivacional estoy creando en el aula y qué efectos tiene en la autoestima de mis estudiantes?
- ¿De qué manera mi enfoque educativo podría estar alimentando la necesidad de ser perfecto en mis estudiantes?
- ¿Estoy aplicando el tacto pedagógico y la flexibilidad necesaria para que mis alumnos sientan seguridad y comprensión en clase?
- ¿Cómo puedo fomentar la autocompasión en mis estudiantes para que valoren los avances, y no solo los resultados?
Será un gusto acompañarte en tus reflexiones y proceso personal:
Atención psicológica integral: https://notemusicinstitute.mupsica.net/
Instagram: https://www.instagram.com/mupsica
Referencias bibliográficas
Escobar Medina, M. B. (2015). Influencia de la interacción alumno-docente en el proceso enseñanza-aprendizaje. Paakat: Revista de Tecnología y Sociedad. http://www.udgvirtual.udg.mx/paakat//index.php/paakat/article/view/230/347.
García, D. (s.f.). El papel del docente en el contexto actual. Gaceta UAEH. https://www.uaeh.edu.mx/gaceta/3/numero27/mayo/papel-docente.html.
Ramos Monsivais, C. L., & Ventura Roque Hernández, R. (2021). La influencia docente y el rendimiento académico en estudiantes de una Universidad Pública Mexicana. Dilemas Contemporáneos: Educación, Política y Valores. https://dilemascontemporaneoseducacionpoliticayvalores.com/index.php/dilemas/article/view/2755.




