“Fuego” Donald Byrd (1959)

“Fuego” Donald Byrd (1959) (1)-min

Para este momento de la historia, Donald Byrd ya tenía terreno recorrido dentro de la escena del jazz, pues ya tenia varias colaboraciones con músicos de renombre, tales como Art Tylor, Sonny Rollins, John Coltrane y Jackie McLean, también formó parte de los Jazz Messengers de Art Blakey sustituyendo a Kenny Dorham. Byrd se desempeñaba como sideman en estos proyectos, pero estaba claro que tenía el potencial para tomar las riendas de un proyecto propio, es en esta época entre finales de los años 50’s que firma contrato con el sello Blue Note, publicando su primer disco llamado “Off To The Races” en 1958, seguido de “Byrd in Hand” y después llegamos al disco “Fuego” que fue grabado en 1959 y publicado al año siguiente. “Fuego” es un material discográfico, que formó parte del auge del estilo Hard Bop y que sin duda alguna es valiosa su escucha y su análisis.

El calor del fuego se hace presente desde que Doug Watkins nos da la introducción al tema, utilizando un riff sencillo pero contundente, Duke Pearson y Lex Humphries también responden a este riff, haciendo que la banda crezca y la introducción sea clara para que Donald Byrd y Jackie McLean arranquen con el tema y ahora sí, las llamaradas del fuego nos envuelvan.

Así es como arranca este disco, envolviéndonos entre notas que dan calor, pero no queman, es un disco que sigue las tradiciones del Hard Bop, pero con un nuevo discurso que viene implícito entre los solos, esto traza el camino a lo que tiempo después se le conocería como “Post Bop”

Donald Byrd toma las riendas del ensamble y con autoridad los dirige, para que el disco funcione de acuerdo a lo que él quiere, ya que refleja un estilo y carácter tal vez un poco más reflexivo que explosivo, esto se puede notar en la primer pieza la cual lleva el nombre del disco, imprime en su solo esta nueva búsqueda del sonido, un solo que tiene un discurso distinto al de los demás músicos de la escena, con notas largas, sonido cristalino y una selección precisa de notas y todo esto es bien transmitido hacia los demás músicos de la banda para que el disco tenga la actitud y esencia que buscaba Donald Byrd.

El punto mas alto del disco llega con la pieza “Bup a Loup” pues es un up tempo que nos hace vibrar, sin embargo, es abordado de manera distinta, pues a pesar de ser frenético, no tiene estos tintes de un up tempo bebopero o incluso del hard bop tradicional como los solos de Sonny Rollins en “Strode Rode”, que son virtuosos y frenéticos, con una base rítmica activa y que propone, pero en el caso del ensamble de Donald Byrd no existe esa esencia ya que es un discurso mas reservado pero que deja con más claridad el panorama al que quería dirigirse Byrd.

El fuego nos arropa con un calor suave y cálido cuando comienza a sonar la tercera pieza del disco, llamada “Funky Mama”, es un blues calmado, pero no al grado de ser una balada, de igual manera la base rítmica propone y en ocasiones doblan del tempo para que el solista interactúe de diferente manera y la pieza tenga mayor dinámica. Esta pieza tiene impregnado el aroma del jazz, se apega a la tradición, incluso Jackie McLean cita frases de Charlie Parker en su solo y toda gira alrededor de esas frases Parkerianas. Es una pieza que expone las raíces de estos músicos y que esta muy bien colocada en el disco.

A partir de este punto, el disco tal vez se puede tornar un poco pesado para oyentes que no están tan adentrados al jazz, ya que veníamos de “Funky Mama” una pieza lenta y que tiene una duración de diez minutos para después ir a las piezas “Low Life” y “Lament” que transmiten una sensación relajada y lenta, a parte de que cada pieza esta entre los seis y ocho minutos de duración.

A parte de la duración de las canciones, “Low Life” y “Lament” son piezas que carecen de buena composición, pues desde la presentación del tema no hay algo interesante que te haga querer seguir escuchando, los solos se mantienen en el mismo margen y se vuelve monótona e indiferente la escucha.

Llegamos a la ultima pieza del disco, llamada “Amen” una pieza que de verdad marca el final del disco, pues da la sensación de haber llegado a la meta, tiene un carácter fresco y alegre, todo el tiempo se repite un motivo melódico por debajo de los solos, lo que provoca que sea una piza agradable y con partes pegadizas que se te quedan por un rato en la cabeza.

Fuego es un disco poco común en la escena del jazz, pero bien logrado, el acomodo de las piezas, el orden de los solos, el sonido bien cuidado, la propuesta de Donald Byrd, la interacción entre la sección rítmica, todos estos puntos buenos que engloban al disco. Pero sin embargo es un disco del que se habla poco, nunca se ve en el top 5 de los mejores discos de jazz, ¿será por la propuesta de Donald Byrd? ¿O quizá las composiciones son poco creativas para la época?

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